Diario deportivo As 15 de julio de 2000

TOUR 2000

Chente García Acosta: "Ya era hora de que ganara"
Eusebio Unzué: “Merecía la victoria más que nadie”

RICARDO GONZÁLEZ, DRAGUIGNAN

A punto de cumplir 28 años ha vuelto a ver recompensado su espíritu de lucha. Tras una victoria de etapa en la Vuelta a España de 1997, ayer logró el triunfo más importate de su carrera. Un corredor a la italiana, siempre atento a las fugas, se la jugó a dos franceses el día de su fiesta nacional. Es navarro, de Tafalla, y celebró a lo grande el cierre de San Fermín.

-Lleva todo el Tour muy atento a las fugas. ¿Esperaba esta recompensa?

-Siempre hay que luchar aunque no consigas la victoria. Yo llevaba buscándola desde hace tiempo, pero la fortuna no me había acompañado.

—¿Se consideras el salvador del Banesto?

—No, pero está claro que después de que las cosas no salieran en el Ventoux, este triunfo le viene muy bien al equipo. Nos da mucha moral.

—¿A quién se lo dedica?

—A los que más me quieren. También al equipo y en especial a los mecánicos, para darles ánimos.

-¿Se imaginaba un cierre mejor de las fiestas de San Fermín?

—No, ayer era el Pobre de mí y espero que mi victoría sirva para que disfrute todo el mundo. Ya era hora de que ganara y me estrenara en el Tour.

—¿Qué le decía José Miguel Echávarri desde el coche?

—Al principio, cuando me metí en la escapada, que tuviera cuidado porque era una jornada muy difícil. Siete franceses buscaban la victoria el día de su fiesta nacional. Luego me comentó que tratara de convencer a Hervé y a Nicolas Jalabert para que tirásemos los tres e hiciéramos hueco.

—¿Y al final?

—Que no mirase hacia atrás, que es un defecto mío. Cuando ya tenía el triunfo me dijo que lo saborease.

—¿Cuándo se supo ganador?

—A falta de dos kilómetros. Los últimos metros celebré la victoria a conciencia. Disfrutando y levantando los brazos.

—¿Engañó a sus compañeros de fuga?

—No, pero ellos estaban atacando y decidí probar yo.

—Por cierto, se le ha visto un poco perdido en el podio

—Sí, un poco. Se ha notado la falta de costumbre. Lo mío no es estar ahí arriba.

—¿Se acuerda de sus inicios en el ciclismo?

—A los nueve años, dando vueltas a un circuito en mi pueblo (Tafalla).

Eusebio Unzúe: "Merecía la victoria más que nadie"
El día se presentaba propicio para aumentar la ventaja al frente de la clasificación por equipos. Por eso estuvimos muy atentos a las fugas desde el principio. Perseguíamos un objetivo y al final nos encontramos con una recompensa mayor. Chente se lo merecía. No quiero hacer distinciones dentro del equipo, pero creo que él se merecía especialmente este triunfo. Todos los corredores del Banesto son muy generosos en el esfuerzo, por lo que está bien que los que realizan el trabajo más ingrato tengan también sus días de gloria. Chente ya había rozado la victoria varias veces, como en el Tour de 1998, donde fue segundo en una etapa, y en la Vuelta a España del año pasado, también segundo en Guadalajara. Vamos a seguir luchando por conseguir más victorias de etapa en lo que queda de carrera. Lo que está claro es que unos días las cosas salen bien como ayer en Draguignan y otros no tanto, como sucedió el jueves en el Mont Ventoux”.