Articulo publicado por Diario de Navarra 5 de julio de 2001

TOUR DE FRANCIA
Chente, el experto de "juliembre"
El tafallés alcanzará sus dos picos de forma en el Tour y la Vuelta

L. G. PAMPLONA.

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"Juliembre" es el nombre que los ciclistas profesionales le dan al periodo que va de julio a septiembre y que abarca dos de las tres grandes del calendario, Tour de Francia y Vuelta a España. Chente García Acosta es uno de sus fijos, un hombre de gran fondo que de enero a junio se dedica a acumular kilómetros y a trabajar para su equipo hasta que llegue su hora. Y su hora ya ha llegado y está en forma.

Estar en el grupo de "juliembre" en cualquier equipo puede parecer un chollo. Sobre el papel, seis meses de trabajo tranquilo para luego tener dos picos buenos de forma en Tour y Vuelta, pero no es así.

A Chente le habrán visto poco por televisión este año. No es que se haya escaqueado de las escapadas, es que ha tenido que trabajar duro para otros al tiempo que se preparaba. Ha estado en todas las vueltas que ha ganado el ibanesto.com en el 2001: Rioja, Aragón, Asturias y Bicicleta Vasca. O lo que es lo mismo, tirar del carro muchos, muchos kilómetros para César Soláun y sobre todo, Juan Carlos Domínguez.

"Es que no he tenido tiempo de escaparme porque he tenido que tirar del carro para Domínguez y con él he estado en todas las vueltas", explica Chente. "Y luego cuando he tenido una oportunidad como en Cataluña, todo el mundo me marca. En cuanto me muevo tengo gente detrás marcándome la rueda".

Mucho tras coche

Chente no va a llegar muy cargado de carreras, 37 días, pero ha hecho muchos kilómetros de entrenamiento con calidad. De noviembre a marzo sólo se dedicó a entrenarse, tuvo algún problema con una rodilla, pero se recuperó bien. Competir y entrenar.

Después de la Bicicleta Vasca tuvo 20 días sin competición en los que terminó de afinar, con una o dos sesiones semanales de tras coche por los alrededores de Tafalla. Kilómetros de calidad. Su circuito de 50-55 kilómetros tras el coche conducido por su padre para terminar de coger la chispa que le permita escaparse.