Articulo publicado por Diario de Navarra 5 de julio de 2001

TOUR DE FRANCIA
Aprendiz y maestro en el Tour

Reportaje: L. Guinea. Foto: Iñaki Zaldúa.
 El Tour 2001 tendrá dos navarros, Chente García e Iker Flores, un veterano y un aprendiz en la carrera francesa.

IKER Flores y Chente García, los dos profesionales navarros que correrán el Tour 2001, ya están en Francia. Ayer viajaronmaestro.jpg (22068 bytes) con sus respectivos equipos, Euskaltel e Ibanesto.com, hasta Dunkerque, donde el sábado partirá la prueba por etapas más importante del calendario. Por delante, 22 etapas, 3.453 kilómetros con lo mejor del ciclismo mundial.

Dos navarros, dos prismas distintos de la carrera. Chente García Acosta, 29 años, suma su quinta participación con un objetivo claro en la cabeza: cazar otra victoria de etapa como la del año pasado. Para eso se ha estado preparando a conciencia durante todo el año.

El otro, Iker Flores Galarza, 25 años. El diamante bruto que Julián Gorospe y el Euskaltel quieren ir puliendo poco a poco tras su brillante victoria en el Tour del Porvenir del año pasado debuta este año en el Tour grande, en el de verdad.

Veterano y debutante quisieron reunirse antes de partir hacia Francia para intercambiar opiniones sobre la carrera por etapas más importante del mundo. Lo hicieron el pasado lunes en el colegio San Juan de la Cadena de Pamplona, donde se fotografiaron como maestro y aprendiz del Tour.

Iker Flores: A mí esto del Tour me viene grande.

Chente: Que va, la gente joven sabéis mucho, que todos llegáis muy rodados.

Iker Flores: Yo sólo he corrido dos tours del Porvenir y he ganado uno y creo que no tiene nada que ver.

Chente: Yo corrí el Tour del Porvenir en 1994, pero el Tour-Tour, el de verdad, el grande, es mucho Tour.

Iker Flores: A mí lo que más me preocupa es saber cómo es la primera semana y la tensión que dicen que hay. Luego llegará la contrarreloj y la montaña y cada uno se quedará en su sitio.

Chente: La primera semana del Tour se resume fácil: nervios, peligro y mucha tenisón. Imagínate que yo no soy ningún escalador y estoy esperando que llegue la montaña para tener un poco de tranquilidad.

Iker Flores: Yo la sensación que tengo es de cierto miedo a caerme por el nerviosismo que tiene todo el mundo para intentar estar adelante. Lo que más miedo me da es tener una caída fuerte.

Chente: Normal. El primer año que corrí el Tour, en 1997, las carreteras eran mucho más estrechas y todo el mundo quería estar adelante y no todos podemos estar, hay alguien que tiene que quedarse atrás. Y luego, los espectadores. Por uno que se pudo a hacer una foto me vine yo a Pamplona con una clavícula rota la primera semana. Es lo lógico estar nervioso al principio. Y luego que Francia es Francia, con sus rotondas, setos invisibles... tienen una forma de diseñar las carreteras y hay que aceptarla como es.

Iker Flores: Y ahí qué hay que hacer.

Chente: Tampoco es que haya que estar metiendo los codos en cada esquina. Hay que limitarse a intentar hacer bien tu trabajo sin crear peligro al que tienes alrededor, con eso ya basta. Y luego evitar las zonas de peligro. Si por ejemplo entras en los cinco últimos kilómetros y no vas a disputar el esprint, lo mejor es que te tires para atrás, aunque pierdas tiempo porque cualquier accidente puede ser mucho peor.

Iker Flores: Yo ya conocía lo de las rotondas invisibles, son setos bajos, con piedra y como alguna se quede sin señalar es peligroso. Yo voy a intentar tener una bonita experiencia en carrera, intentar terminarlo el Tour y aprender mucho.

Nervios y experiencia

Chente: Lo que más te impresiona del Tour son los primeros días. Tiene algo que lo convierte en especial: la cantidad de vehículos que hay, la gente, que en un mes no estás en tu coche de equipo habitual... y sobre todo el público. Es increíble la cantidad de gente que hay.

Iker Flores: Ya me imagino que lo del Tour del Porvenir no tiene nada que ver.

Chente: Aunque lleves muchos años corriendo el Tour los nervios de los primeros días no te los quita nadie, te impone. Luego con los años ya coges experiencia, sabes el momento en el que tienes que apretar, cuándo tienes que relajarte, cuándo se produce la escapada...

Iker Flores: Yo no es que vaya con miedo. Sé que estoy bien preparado y que físicamente estoy bien. Le tengo respeto a la tercera semana de carrera porque es algo que no he hecho nunca y el Tour es la más dura de las tres grandes.

Chente: En la tercera semana de una vuelta te levantas de la cama reventado, llegas a la salida reventado y terminas más reventado, pero te das cuenta que el de al lado está igual o peor que tú y entonces te empiezas a ver mejor. Pero yo creo que ni tú ni yo tenemos problema porque somos gente de fondo.

Iker Flores: Mi máxima ilusión sería llegar a París, conseguir el carnet de ciclista porque eso existe, ¿no?

Chente: Claro que existe. Es una medalla que te dan en París, bueno a mí me la dieron en la primera etapa, y según eso se dice que ya eres ciclista de verdad.

Iker Flores: A mí en el Tour me gustaría tomarme una semana de aterrizaje y luego, si aguanto, intentar meterme en una escapada en una etapa de media o alta montaña y a ver si suena la flauta, aunque será difícil, ¿no?

Chente: Conseguir hacer diana es difícil en el Tour y en todas partes. Coger una escapada en el Tour no es plantarte y decir voy a cogerla, no. Hombre, tienes que tener fuerza, pero sobre todo tienes que tener suerte, una buena agenda de habituales en escapadas o bien quedar con ellos, pero todo es una cuestión de suerte.

Iker Flores: Yo espero tener suerte con lo físico. No voy a llegar al Tour todo lo bien que quería por los problemas que tuve en el tendón de aquiles, pero estoy tranquilo. Siempre que me han dicho que prepare un objetivo he cumplido y con el Tour me gustaría que fuera igual.

Chente: Tú tranquilo. Si llevas todo el año preparando esto y lo has hecho bien, lo lógico es que no tengas problemas para terminar y hacer una buena carrera. Yo llevo tres años haciendo un invierno tranquilo, empezando a correr en marzo y luego ir cogiendo la forma poco a poco, haces carreras, cada vez te ves mejor, mejor hasta que coges un nivel bueno. Al Tour no importa que no llegues a tope, la primera semana te pones bien aunque no quieras de la tensión que hay en carerra. Y de ahí ir tachando y pasando día a día lo mejor posible hasta llegar a París.

Iker Flores: ¿Seguro que llegaremos a París, no?

Chente: Ya verás.