LIBRO DE RUTA
CHENTE GARCÍA

Recopilación de artículos publicados por Diario de Navarra  y firmados por Chente García Acosta, contándonos sus experiencias diarias en el Tour 2001

TOUR 2001

Artículo del día 9 de julio 2001

Con el radar puesto

QUÉ tensióóóóóóóóóónnnnnnn. Cómo ha empezado el Tour. Será que me estoy haciendo viejo o que todo el mundo se ha empeñado en ir adelante. Increíble. Estreno a la francesa, rotondas, cruces, setos... y amenaza de viento de costado. Y como todos estábamos avisados, todos queríamos el mejor sitio. Y eso no es posible. Y ya se sabe. Codazos, que te meten cuneta, que el otro no se entera, vamos como antaño.

Hoy no me ha tocado proteger a nadie, simplemente tenía que estar adelante, con el radar puesto y ver qué pasaba para que nadie se quedara cortado. Y ahí, ni adelante, ni atrás, ves muchas cosas. Joe Armstrong y un superequipo que tiene. Ekimov a un lado e Hincapie a otro. Cómo se mueven y controlan en el pelotón, hacen lo que quieren, a ver quién les sopla. En la Once, cada uno por su lado. Igor González de Galdeano por una parte, Beloki por otra... me han dado menos sensación de equipo. ¿Y los franceses? Pues como siempre. Durand gastando pólvora desde el primer día para nada y el resto, metiendo codos para estar adelante. Como siempre.

Ojo con Ullrich. Y entre unos y otros, escondido, Ullrich. ¿Quién ha dicho que tiene culo?, ¿qué está gordo? Ja, ja, ja, ja. Está más fino que el coral, qué musculatura, como siempre que se le ha visto en plena forma para el Tour, con un gemelo más fino que el otro. Eso es buena señal. Piepoli, que estuvo con él en el Giro, me ha dicho esta mañana que este Ullrich no tiene ni punto de comparación. Vamos, que este ha currado en el Giro y después del Giro bien, bien, bien. Ahí hay muchos kilómetros y muy bien hechos. Eh, ni gordo, ni culo. Ojo con Ullrich. Y no sólo de aspecto. Este es zorro y ayer también estaba ahí, estando sin estar, sin llamar mucho la atención, pero atento y con Heppner y Udo Bolts como si fueran su sombra. El radar seguirá informando.


-Chente García corre en el Ibanesto.com


Artículo del día 11 de julio 2001

Correr y guardar

Aquí estoy, en la mesa de tortura, en el masaje, recuperando las piernas y el cuerpo después de un comienzo de Tour buffffff muy nervioso, que te desgasta más por la tensión que hay, por las ganas que tiene todo el mundo de estar adelante, que por lo duro que son las etapas, que también lo son.

Hoy llegábamos a Lieja, buenas carreteras para mí. Repechos duros y cortos, de esos que tienes que agarrarte fuerte a la parte de abajo del manillar y tirar con los riñones. Y ahí he probado meterme en fugas. Una, nada. Dos, nada. Tres, nada. Siempre que lo intentas tienes gente soldada a la rueda. Es automático. Así que como he visto que no había nada que hacer, atrás y a esperar a mejores días.

Las piernas están bien. Joe ya tenía ganas de salir de una vez de Dunkerque. Qué asco de etapas, , nervios, rotondas, tensión, cortes... no había manera de hacer carrera. Pasan los días y poco a poco te vas encontrando mejor, pero eh este comienzo es de locos. Plato grande y 11 de piñón y no lo cambias mas que en los repechos y ahí las piernas me han dicho que están bien.

Estos días son de los que llamo yo de correr y guardar. Correr por lo que he dicho antes de la tensión y también por que tienes que estar atento a ver si hay cortes y se hace una buena fuga, como la que buscaba hoy. Pero también gurdar fuerzas. Eso es lo más importante. En las primeras etapas todo el mundo se ve bien y quiere coger la escapada.

Hombre, yo veo que las piernas me ven bien, pero en las etapas como esta de Lieja no puedo competir como los especialistas belgas que conocen esto como el garaje de su casa, de las clásicas y que en este terreno tienen un punto más que el resto. Correr y guardar. Esperar a que pase la etapa de mañana, la contrareloj por equipos - en la que me tocará currar fijo - y que vayan pasando días, que la gente se vaya desgastando. Entonces llegará la hora y las fugas saldrán, seguro.

Chente García corre en el Ibanesto.com


Artículo del día 12 de julio 2001

Emboscada en el avituallamiento

HA sido un día francamente jodidillo. Y lo ha sido porque en la etapa hemos tenido que trabajar mucho, mucho, mucho. De esos días que llegas cascado, mal, pero no reventado, después de tirar muchos kilómetros. Y después porque tenemos el hotel a 70 kilómetros de la meta y a 110 de la salida de la contrarreloj por equipos, casi nada.

Todo ha empezado en el avituallamiento. Íbamos a coger las bolsas cuando ha atacado la Once en un gesto un poco sucio. Y ahí se ha liado todo, nos han pillado ni cagando ni comiendo, como se suele decir, porque no hemos hecho ni una cosa ni otra. Yo he aguantado los últimos 125 kilómetros con una barrita energética. No he comido nada más. Ha sido un momento de mucha tensión porque todo el mundo se acordaba de lo del Paso de Gois del año pasado.

Y ahí hemos tenido que trabajar fuerte, pero menos mal que a la gente también le interesaba pasar al relevo porque no se podía dejar así como así a Armstrong, Ullrich y Beloki por delante. Un minuto y poco a poco les fuimos limando, limando segundos. A ver quién era más fuerte. A ver quién se rompía antes. Y hemos entrado, con una paliza grande, pero hemos entrado.

Pasará factura. Y luego Paquillo (Mancebo) le ha echado un par y se ha ido con Jalabert y Dierckxsens. En el autobús comentaba que al final no veía y que Jaja se le ha ido casi sin enterarse. Eh que no había comido. Hombre, la paliza de hoy en la contrarreloj por equipos la va a notar él, yo y todos. Desde la Once, al Us Postal, el Festina y todos. Estas etapas te pasan factura. Nosotros estamos mucho más tranquilos que el año pasado, sin tensión, porque no está Zülle, ni nos jugamos tanto la general y no está el Paso de Gois. Iremos a tope y que salga lo que Dios quiera. En fin, un día jodido en el que lo mejor ha sido que me he despertado a las 8 y como teníamos Canal Internacional he visto el encierro. Ha sido bonito, ¿no? Luego, media vuelta y a dormir.

Chente García corre en el Ibanesto.com


Artículo del día 14 de julio 2001

La primera crisis

EL Tour siempre tiene una primera crisis. La mía fue ayer. La primera crisis suele venir un día o dos después de grandes esfuerzos. La víspera de la contrarreloj por equipos me tocó currar fuerte y en la contrarreloj por equipos me vacié. Hice mi trabajo, di buenos relevos y en el último repecho me abrí. Y eso me pasó factura ayer. Me intenté meter en las primeras fugas, pero no podía, no podía.

¿Cómo es la primera crisis? Fácil. Las piernas duelen y duelen y siguen doliendo. Y pasan los kilómetros, y duelen. Ayer eran 211 kilómetros y hasta el 180 o así no empecé a sentirme bien. Cuando estás en crisis miras al pulsómetro y las pulsaciones no suben. El cuerpo está cansado, necesita tiempo para asmilar los esfuerzos. Y ahí tienes dos opciones. Una, comerte la cabeza. Qué mal, estoy, estoy mal, qué mal voy, voy mal... Dos. Preguntar cómo está el resto. Así que hice una ronda. ¿Qué tal vas? Uno, Buuuffff. Otro, jodido y otro, y otro. Me fui a Menchov. ¿Qué tal vas Denis? casi ni respondió. "Muy mal, muy mal". Bueno, pues todos estamos igual de cascados.

La crono por equipos. Esta mañana me ha venido un periodista preguntando por la contrarreloj por equipos. Me han contado que por allí han dicho que la hicimos discreta tirando a mala. Yo no estoy de acuerdo. Hicimos lo que se esperaba. ¿Cuántos contrarrelojistas puros había en el equipo? Ninguno. ¿Cuántos contrarrelojistas tiene la Once? Todos. ¿Kelme? Aitor González, Gutiérrez, Tauler... cada equipo tiene su terreno. Nosotros siempre sufrimos en la primera semana, donde la Once siempre se sale. Vamos subiendo en la segunda semana, cuando ellos desaparecen y siempre nos va muy bien en la tercera, cuando el resto de equipos está ya castigado. Pues eso, que cada uno tiene su terreno. A mí me gustan tres etapas que hay después de Pirineos. Ya llegarán.

Chente García corre en el Ibanesto.com


Artículo del día 16 de julio 2001

Cinco horas a remojo

ESTE no es mi Tour, que me lo han cambiado, que esto parece la París-Niza más que el Tour de Francia. Eh, cinco horas cinco entre agua y a nueve grados. Así hemos llegado, heladicos, con las manos y los pies blandos y blancos tras el remojón y cansados. Sí, cansados a pesar de que hemos llegado a 35 minutos. Por eso, no sé si por lo bien que me he quedado después de la ducha o por el calorcillo, pero es que me he quedado hasta dormido esperando a que me dieran masaje.

Ha sido una etapa rara, muy rara. Le he visto saltar a Dierckxsens y he dicho, venga a por él que ahí está la fuga. Pero justo cuando me iba por la derecha, pam, montonera. Y ahí estaba Chente. Me he quedado con una cara de tonto que no vean. Allí, en medio de aquello y viendo cómo el grupo de 16 se iba, se iba, se iba.

¿Quieren ganar el Tour? Y luego todo ha sido raro. Hasta que no se ha cazado a Vinokourov no se ha parado, pero ¿y luego? Por adelante han cogido minutos sin darse cuenta. ¿Por qué? Fácil, todos se han escaqueado. Ni Telekom, ni Us Postal, ni Once, nadie ha querido coger la responsabilidad de echar abajo la escapada. ¿Nosotros? nosotros no teníamos que desgastarnos en eso. Si hay gente como Armstrong, Beloki y Ullrich quieren ganar el Tour deberían haber llegado a un acuerdo y poner a dos ciclistas cada uno para, por lo menos, no hacer el paripé llegar a media hora y pegarnos un remojón de cinco horas.

Pero todo esto se pagará. A ver cuántas tendinitis, catarros y explosiones vemos en los días que vienen.

Chente García corre en el Ibanesto.com


Artículo del día 19 de julio 2001

No salgo en la tele

AQUÍ estoy. Esperando la hora de cenar, que tengo hambre. Los días de contrarreloj son siempre largos.

¿He sido el 149? No sabía. Mejor de lo que esperaba. Sabía que no iba a hacer una buena contrarreloj y he salido a gastar lo menos posible. He ido al tran-tran.

Llega el descanso. Se coge con ganas, pero es otro día largo. Te levantas a las ocho. Viene el autobús a recogerte. Vas al aeropuerto y coges el avión a las diez y algo. Luego llegas a Perpiñán. Entrenas dos horas y media, masajes, la tarde más larga, más aburrimiento... En este Tour no hemos tenido mucho tiempo libre. Mi compañero, Eladio Jiménez, ha traído el ordenador y primero metemos los datos del pulsómetro, pin pan, y acabamos jugando. Tenemos pocos juegos, el Tetris y poca leche más. La pena es que no me puedo conectar a Internet. Aunque tampoco es malo, porque si nos conectamos en vez de acostarnos a las doce lo hacemos a las tres de la mañana...

Vienen tres días muy jodidos. A ver si sale alguna fuga y se me ve un poco. No estoy saliendo mucho en la tele, yo creo que no les doy gorras a los cámaras... El problema es que hablan francés y yo no sé mucho.

Desde las nueve que hemos desayunado sólo he comido un bocadillo pequeño de jamón. Antes se comía muy mal en Francia. Ahora hay unos cocineros italianos y la pasta la hacen muy buena. Al final se va a comer hasta bien en el Tour... ¡como en La Mamma!

Chente García corre en el Ibanesto.com


Artículo del día 20 de julio 2001

Vaya con el "repos"

REPOS dice en el libro de ruta. "Repos", día de descanso. Sí, sí día de descanso. Todo el día liados de un lado para otro y de descanso, poco. Y no es exageración.

A las 8 arriba, desayuno. A las 9, al autobús. 45 kilómetros de viaje hasta el aeropuerto. A las 10.30, al avión. Cómo no nos ha tocado en el segundo, no sé si era el de los buenos o el de los malos, pero los últimos como casi siempre. Hemos aterrizado en Perpignan a las 11.30. Para cuando hemos salido del aeropuerto, la una. Y de ahí al hotel. Comer y cuando estábamos en lo mejor de la siesta, a entrenar. De tres a seis y cuarto. Tres horitas, 85 kilómetros llanos, por supuesto. Llegar, ducha rápida y masaje. A las ocho y diez he llegado a la habitación. Veinte minutos después, a cenar. Un cafetillo rápido con los compañeros y a la cama. ¿Ha sido un día de descanso?

Lo que viene. Pues ya hemos pasado la mitad y un poco del Tour y se nota. Se nota que nos han llevado por el plano a mil por hora. El que ha ido a cola del pelotón quizá no lo habrá notado, pero los que hemos dado la cara para intentar coger una fuga... ya lo notamos. Estás castigado, con cansancio, pero bueno para eso estamos, ¿no?

Nos vienen tres días a cada día peor. Hoy será el más suave, la del sábado es una emboscada... y el domingo el Tourmalet y Luz Ardiden para rematar. Yo creo que puede haber sorpresas. Si hace calor, que dicen que viene buen tiempo, es un terreno en el que cualquiera puede explotar. Para mí Simon y Kivilev lo tienen jodido. Armstrong va mucho y es difícil que falle. Ayer viendo la cadencia de pedaleo que llevaba en la cronoescalada pensé, ¿yo corro con ese?

Chente García corre en el Ibanesto.com


Artículo del día 21 de julio 2001

Trés, trés fatigué

HOY he visto la etapa desde todos sitios. Adelante, atrás y al final he terminado reventado. Era un día duro, con puertos, en principio no era mi terreno, pero me ha dado el puntazo y me he dicho, venga para arriba. Iba muy bien, muy bien. Bien de piernas, buenas sensaciones... el descanso parecía que me había caído muy bien. Sabía que lo tenía jodidillo para llegar, pero podía hacer una buena labor para Piepoli o Mancebo si venían de atrás. Pero me han metido cuatro cambios de ritmo, pin-pan, pin-pan, pin-pan, pin-pan y adiós.

Ha sido la leche. De golpe, pasar de estar de maravilla a entrar en crisis. Las piernas duras, duras, pesado, y el pulsómetro que no subía, que no subía. Un síntoma claro de cansancio. Así que me he dejado caer y a esperar a la grupeta. Pero antes de que me cogieran me he topado con la caída de De Groot. Aquello tenía mala pinta de verdad. No se movía. Lo primero que se me ha pasado por la cabeza ha sido Casartelli, pero luego nos han dicho que ha sido grave pero que está bien. Menos mal.

Sin poder guardar. Encontrar la grupeta estos días es fácil. Aquí hay de todo. Gente que está reventada y que no puede más, como los esprinters Casper y Svorada; gente que está aquí porque el equipo le ha traído, como Museeuw o Bramati, y otros que corren guardando fuerzas para la última semana, como Vansteins. Que no es que vayan a ganar un montón de etapas en los últimos días, pero sí que van a por las fugas y con mucha idea.

A mí también me gustaría guardar. Hoy me he escapado porque me ha dado el puntazo y al final no he podido guardar nada porque había que llegar con el control. He llegado como dicen aquí los franceses trés trés fatigué. Mañana (por hoy) y pasado tenemos dos chorizos de impresión en los Pirineos. La idea es clara. Esperar a que se forme la grupeta, el autobús o como le quieran llamar, guardar fuerzas al máximo y aprovechar para saludar a la afición.

Chente García corre en el Ibanesto.com


Artículo del día 22 de julio 2001

Mis 6.100 kilocalorías

ESTE Tour llevamos un nuevo modelo de pulsómetro que lo mide todo. Pero todo, todo. Kilómetros, velocidad, pulsaciones, cadencia de pedaleo, kilocalorías gastadas, altitud, desnivel... hasta el tiempo que hace. Es la leche el cacharrillo. Y lo mejor no es eso, lo mejor es que para pasar los datos al ordenador sólo tienes que ponerlo delante porque va por infrarrojos.

Pues hoy me ha servido, y de mucho. He aguantado en el grupo de Armstrong hasta el Peyresurde, hasta que han empezado las leches de verdad. Y a partir de ahí, a guardar. No sé qué me ha pasado pero el imán del cuentakilómetros se me ha estropeado y he tenido que tirar del invento este para hacerme una idea de cuántos kilómetros de puerto me faltaban.

Sumar y restar. El Peyresurde sabía que tenía unos 1.600 metros y sabiendo eso iba mirando al pulsómetro para ver cuánto nos quedaba. Así he ido todo el día, haciendo cálculos. Hoy nos han salido 5.600 metros de desnivel.

Muchos datos curiosos. El pulsómetro este te da muchos datos, que para mí son curiosos y para el médico del equipo, Jesús Hoyos, le valen para ver cómo respondemos.

¿Cuánto gastamos en una etapa? Pues hoy exactamente 6.100 kilocalorías. El día que más fue el del Alpe D'Huez con más de 6.700, 4.000 en etapas llanas. ¿Es mucho o poco? El médico dice que, por lo menos, tengo derecho a 12 platos de spagettis en la cena. Uno y vale. Hay más. Hoy por ejemplo hemos tenido 34 grados de máxima, 27 de media y 18 de mínima y una cadencia de pedaleo de 77 pedaladas-minuto. Pocas porque suelo subir un poquillo atrancado. ¿Cuánto habría dado Armstrong? Joe, con lo rápido que pedalea se volvería loco. Fijo.

Chente García corre en el Ibanesto.com


Artículo del día 23 de julio 2001

Atacando a los esprinters

NOS vamos de los Pirineos. Para mí ha sido el típico día de montaña. Para empezar, atención a los cortes. Tratar de coger la fuga para ver si venía alguien por detrás. Y así me he metido en una, que se ha visto que no funcionaba. Así que me he abierto y al pelotón. Pero nada más llegar... "Chente ¿por qué no te coges a Piepoli y te lo llevas para arriba?" me dice Eusebio por el auricular. Y ahí me he hecho 20 kilómetros a tope con el Leo (Leonardo Piepoli) a rueda para tratar de encajarlo con los que iban por arriba, pero al final Leo nos ha fallado.

Y ahí, poco antes del Aspin me ha venido la crisis, pero una crisis de la leche. No iba, no iba. Me quedaba atrás, atrás, atrás... hasta que he terminado en una grupeta en la que estaban Casper, los esprinters que quedan, Durand y la gente que ya va mal a estas alturas del Tour. Huy qué mal olía aquello. ¿Por qué? porque la etapa era muy corta, se iba a toda leche y el cierre de control estaba justo justo. Había que escapar de ahí rápidamente porque el peligro era que al paso de esta gente nos podíamos quedar fuera y no era plan.

Con los cazadores. Así que visto lo visto yo también he tenido que atacar en montaña. Les he atacado a los esprinters, pero no como Armstrong, ni con su cadencia. He metido un poco más de ritmo, le he hecho un gesto a Vansteins y los dos nos hemos ido a tres kilómetros de la cima del Aspin. Menos mal que hemos pillado una grupeta buena porque había peligro de verdad.

El resto de la etapa ya hemos ido mucho más tranquilos, en un buen grupo. Allí estaban todos los que la última semana vamos a ir a cazar etapas: el propio Vainsteins, Dekker, Wauters y Zabel. Gente conocida que en estos tres días hemos jugado con las mismas cartas. Marcar una marcheta buena en los puertos, al tran-tran y relevarnos en el llano.

Vaya ambientazo.Pues menos el calentón del principio y el sustillo del Aspin el día ha estado bastante bien, tranquililla. Joe gente que había. ¿Y calor? buf. Eh, que el Tourmalet estaba todo naranja. Yo nunca había visto nada así. Gente, gente y gente. Y todos animando. Eh, eh, venga Chente, aúpa... estaba muy bien, pero a veces te daba hasta un poco de respeto pasar entre tanta gente. Pensabas, venga para allá voy y que sea lo que dios quiera. Pero todo ha salido bien. Por eso de la victoria de Laiseka me alegro sobre todo por la afición.

Chente García corre en el Ibanesto.com


Artículo del día 24  de julio 2001

Me quedan tres balas

PUES ya nos hemos comido el segundo día de descanso del Tour. Este sí que ha sido un día de descanso de verdad, no como el otro. Que si avión, traslados, entrenar, masaje... un descanso con doble filo. Hoy no ha sido así. Nos hemos levantado tranquilamente, buen desayuno, un par de horas de entrenamiento, comer, un ratico de siesta, la visita de mi mujer, un buen masaje. Vamos, que sí que se han podido cargar las pilas. Por lo menos en teoría.

Ahora hay que ver cómo responde el cuerpo. Y el cuerpo es listo. Ayer, por ejemplo, salimos a entrenar y al principio un dolor de piernas... de la leche. Tenía como una galvana muy fuerte. Pero bueno, calentamos y al final mucho mejor. Ahora hay que ver cómo pasan las etapas. A ver si las fuerzas acompañan, tenemos suerte, esto es muy importante, y cogemos la fuga buena.

Tres días, tres. Al Tour le quedan seis etapas, pero que sean buenas para coger fugas tres. No cuentan ni la contrarreloj, ni la etapa siguiente ni la de París porque en esas dos aunque los esprinters vayan ya medio muertos van a controlar la carrera para ganar como sea.

Así que quedan tres días. Mañana, pasado y al otro. No va a ser fácil para nada ¿por qué? Pues mañana, por hoy, que es la etapa más larga del Tour, medio pelotón va a estar a intentar cazarla. Al día siguiente la llegada es medio en subida y ahí sí que va a estar más fácil, aunque a lo mejor lo más prudente es guardar fuerzas esos dos días y jugármela en le tercero.

No lo sé, es difícil saber cómo acertar. Yo sé que me quedan tres balas y que hay que gastarlas con la cabeza fría. Hay que coger la fuga buena, como sea, como sea.

Chente García corre en el Ibanesto.com


Artículo del día 25  de julio 2001

25 enemigos menos

QUÉ caro está esto de coger las fugas. Y no es justificarse. Está claro que de los tres días posibles hoy era el más complicado. Todo el mundo había descansado el día de "repos" y nadie quiere esperar al último día. A mí me han fallado las fuerzas en el momento justo después de tres intentos de buscar la fuga.

A la gente le puede parecer que coger una fuga es como sentarse y esperar a que se hagan solas. No, no, hay que buscarlas y cuesta lo suyo.

Coger una escapada es andar mucho más rápido que los demás en un momento muy intenso y sacar unos pocos metros. En el primer intento tiré a casi 60 por hora, el corazón se me puso a 180 pulsaciones. Iba con todo el desarrollo y lo di todo. Miro para atrás y ahí estaba Igor González de Galdeano.

¿Qué leches hace este tío aquí? Te puedes preguntar. ¿Qué le importará a éste que yo me escape si ya tiene un buen puesto en la general? Pues sí, pero en los equipos cada uno tiene su misión y a él le tocaría estar pendiente de los cortes. Y eso es tan respetable como que yo o cualquier otro lo intente.

Mañana mejor que hoy. Después de eso he arrancado otras dos veces, pero por sistema tengo un par de tíos pegados a rueda. Si me voy yo, se van ellos. No son gente concreta, no podría decir los nombres, pero no me dejan, no me dejan. Y así he llegado a la zona de los repechos, que han apretado el culo y yo no les he podido seguir.

Hombre, mirando las cosas por el lado bueno, en teoría ya hay 25 que no cuentan para la escapada de hoy porque se zurraron bien en la fuga de ayer y es difícil que estén todos los días ahí. A ver si puedo dormir bien, si el catarrillo que tengo remite y acompaña la suerte.

Chente García corre en el Ibanesto.com


____________ RETIRADA DE CHENTE_______________

Artículo del día 25  de julio 2001

Chente se rompe el escafoides
El tafallés, obligado a abandonar por lesión tras ser embestido por López de Munáin (Euskaltel)

L. GUINEA. PAMPLONA.

El equipo ibanesto.com tendrá que borrar deprisa el Tour de Francia 2001. A la falta de resultados deportivos hay que sumar una buena dosis de mala fortuna. Primero fue Santi Blanco, machacado en la primera jornada alpina por un accidente. Las aspiraciones del conjunto bancario en la montaña se esfumaban. Ayer le tocó al tafallés Chente García, que fue embestido por Alberto López de Munáin (Euskaltel) y se rompió el escafoides de la mano izquierda en la caída. Los bancarios perdían a su cazador de etapas más cualificado en el momento más inoportuno.

Todo sucedió de una manera rápida y tonta. En el kilómetro 197 Montgomery (Française des Jeux), Heppner (Telekom) y Wauters (Rabobank) sufrieron una caída, que no pudieron ser esquivada por los corredores que circulaban en la parte trasera del pelotón.

"Se ha producido una montonera y yo iba con la distancia de seguridad, frenando y justo cuando estaba parado me ha venido un Euskaltel por detrás, López de Munáin, y me he ido al suelo. No he podido hacer nada por tratar de caer bien porque me ha pillado de sorpresa", explicaba ayer el tafallés. "Todo el mundo ha visto la caída, pero me imagino que Munáin estaba despistado y por eso no me ha visto y se me ha venido encima".

Chente García se subió a la bicicleta, pero no pudo seguir porque rápidamente se le hinchó la mano. El tafallés no pudo ser evacuado inmediatamente del lugar del accidente, ya que había otros corredores más graves y fueron trasladados con urgencia en ambulancia. Chente tuvo que hacer el resto de la etapa en el segundo coche del equipo hasta meta, para luego trasladarse al hospital. Allí, tras una primera revisión se le detectó una fractura en el escafoides de la muñeca izquierda.

"Los médicos han comentado que es una fractura pequeña, que no es que el hueso se haya partido por la mitad como me pasó la otra vez. Dicen que es a un lado y más pequeña", explicaba ayer Chente.

Quiere estar en la Vuelta

La otra vez que Chente García se rompió el escafoides (temporada 2000 en la Vuelta a Murcia), el periodo de recuperación se prolongó más de dos meses. Si bien es cierto que la fractura era peor.

"Es una lesión inesperada y de ánimo que he quedado un poco bajo porque estábamos en las últimas etapas del Tour, estaba en un terreno que me iba a priori bien y estamos cerca de la Vuelta a España", apuntaba ayer Chente García desde Francia. "Ahora me tendré que hinchar a hacer rodillo para no perder mucho la forma y en cuanto pueda que me pongan una buena férula que sujete bien la muñeca".

Chente García se muestra optimista sobre la posibilidad de correr la Vuelta a España, que arranca el próximo 8 de septiembre en Salamanca y que era su segundo gran objetivo de la temporada.

"Me fastidiaría mucho no poder correr la Vuelta a España. Yo creo que todavía estoy a tiempo para recuperarme y de llegar en forma, pero sé que voy a tener que trabajar muchísimo, sacrificarme un montón y luego esperar que las cosas no se compliquen, pero yo creo que no habrá problemas para estar en la Vuelta", decía el tafallés del ibanesto.com.

Chente García Acosta es una de las columnas del conjunto bancario para la Vuelta a España para la que de momento sólo tiene cuatro fijos: Juan Carlos Domínguez, José María Jiménez, Santi Blanco, también lesionado en el Tour, y el propio Chente García.