Recopilación de artículos publicados por Diario de Navarra y firmados por Chente García Acosta, contándonos sus experiencias diarias en el Tour 1999.
Artículo del día 4 de julio 1999 El Tour te impone mucho la primera vez que lo corres. Te sorprende todo porque todo te resulta nuevo y aquí todo tiene un carácter espectacular. Ahora que me he convertido en uno de los veteranos del equipo todo te sorprende menos, pero el follón del Tour siempre es grande al principio. Explosivo.- El Tour ha empezado para todos con madrugón para unos análisis de sangre de los que ya sabíamos la hora y todo. Hemos bajado, nos han hecho los análisis y visto. Y por la tarde el prólogo. Me he visto bastante bien, en mi sitio, que es más o menos la mitad. Los prólogos nunca se me han dado bien. Son muy pocos kilómetros, un esfuerzo demasiado explosivo en el que no puedes coger bien el ritmo. Y además había un repecho que se me ha atragantado bastante. Armstrong y nervios.- Del prólogo me ha alegrado mucho, como a todos, la victoria de Armstrong. Tiene un mérito de la leche después de todo lo que pasó hace dos años. Yo le vi muy fuerte en el prólogo de la Dauphiné, tenía repechos y lo hizo muy bien. Pero con todo hoy es cuando empieza el Tour y va a ser una locura. La gente no se hace a la idea del peligro que llevan 180 tíos a toda velocidad buscando un sitio en la cabeza de pelotón ni de que no vamos por una carretera recta. Aquí ya se sabe, por setos, plazoletas, isletas y medianas que no falte... J.V.García.
El Tour ya ha empezado y ha empezado como siempre. A mil por hora y pasando por todas las rotondas posibles. Lo malo es que ha llovido, pero Alex se defiende bien y no ha tenido problemas para entrar. Era la tarea que teníamos hoy Arri (por José Luis Arrieta) y yo. Todo ha salido bien. Los únicos que se han llevado un sustillo, Soláun y Navas, que se han visto en una montonera pero nada, chapa y pintura. Y aquí estamos, comentando un poco la etapa y dándole a las consolas. Francisco Mancebo, mi compañero de habitación, es un fenómeno en esto de los videojuegos, le pega a todo. Me lo han puesto de compañero para que se vaya haciendo a lo que es el Tour. ¿Por qué...? - Mancebo es un buen ciclista y como todo debutante todo le resulta nuevo. Pregunta todo. Por qué los botellines y las bolsas de avituallamiento llevan el logotipo del Tour, por qué se va tan deprisa. dónde no hay que ponerse, cómo hay que dar bien las rotondas...... el chaval está alucinando con todo, pero es bueno. No es que vayas de profesor por el Tour, no es que ya sea viejo. Hago lo que hace un par de años hicieron conmigo. En el primer Tour que corrí Arrieta hizo lo mismo que yo estoy haciendo con Mancebo. Arri sólo tenía un año más que yo, pero ya había corrido un par de giros y un par de Tours y eso hace mucho. Un recuerdo al 97 - El Tour está lleno de emboscadas la primera semana. Hoy tiene una maja, con un puerto que hay al final. Allí junto a un puente me la di yo en el 97 y me tuve que retirar. a ver si hay más suerte. Seguro. J.V.García.
De lío en lío. Así hemos ido en un día que ha sido de los de olvidar y que nos ha dejado con un mal cuerpo que para qué. La primera, en la frente. En la primera montonera del día, paf, yo en medio. Se nos ha cruzado un espectador que estaba haciendo fotos y todos al suelo. Me he llevado un susto de la leche por que he visto que se me manchaba el guante de sangre muy rápido. Todo se ha quedado en un corte en el nudillo del índice. Menos mal que decían que este año el Tour se preocupaba más por nosotros. Lo del paso de Gois ha sido imperdonable. Era como ir a la playa. Una carretera estrecha estrecha, llena de algas y en la que se te iban las ruedas a patinazos por el salitre. Y ahí nos han pillado. Estabamos avisados, Arri (Arrieta) y yo íbamos delante, pero Alex (Zülle) se ha caído delante, luego no ha podido pasar por el público y ahí se ha quedado. Es que somos la leche. Eusebio nos ha dicho que parásemos para meterle a Zülle, pero imposible. Por aquí han dicho que tire Banesto. Y ahí hemos estado Arri, Triki, Alex y yo manteniendo el grupo a 20 segundos durante 20 Kilómetros. Nos han reventado y el Tour se nos ha ido. Luego han pasado el Polti para Gotti, pero a buenas horas mangas verdes. Seis minutos son seis minutos y para estar en el tercer día es mucho tiempo, demasiado. En fin, un día para olvidar. A ver si nos ponen una vela a San Fermín por ahí que nos hace falta. J.V.García.
Las consecuencias.- Lo de Gois nos dejó jodidillos. Lo de la mano, nada. Sí que me duelen más las piernas. Se me han quedado vacías, como sin la potencia. Además he tenido molestias en el soleo de la pierna izquierda. Es un músculo que está debajo del gemelo y que con el movimiento del pedaleo me molesta, pero se soporta. Ayer por la noche había caras largas en la cena. Normal. A todo el mundo le había entrado el bajón por lo que pasó. No sé si hay que buscarle una explicación concreta. Que quizá teníamos que haber entrado en el paso de Gois más tranquilos y juntos, pues sí pero lo único que se puede hacer es seguir. El pobre Zülle sí que estaba un poco jodido, pero es un tipo duro. Si le dices: Mira Alex esto es así, así y así y no te preocupes, el tío te hace caso. Si en el 95 remontó ocho minutos, ¿por qué no va a repetirlo?. J.V.García.
Morriña y recuerdos.- Cuando estás aquí claro que te acuerdas de los Sanfermines y tienes un poco de morriña, pero también piensas: 'Cuando deje la bicicleta tendré un montón de Sanfermines para disfrutar'. A mí lo que más me gusta de los Sanfermines es el día 6. El ambientazo que hay en la calle, la música, la gente... lo de meterte en la plaza se ha puesto un poco guarro. A mí lo que me gusta es echar unos potes con los amigos después del chupinazo bien a gusto. Hace unos años yo hacía como todos cuando somos chavales. Me cogía el autobús en Tafalla con los amigos y a Pamplona hasta la mañana siguiente, sin parar. Lo del encierro es discutible. Yo tal y como estoy ahora me pillaban los toros seguro porque para correr lo tengo bastante mal. De todas formas, a mí me han gustado siempre mucho más las vacas de los pueblos que meterte en el encierro de Pamplona. Eh!, que yo ya he ido de vacas por los pueblos, pero lo del encierro... lo del encierro es sólo para especialistas. Capote en carrera.- No sé cómo andará San Fermín con el capote allí en Pamplona, pero a ver si pronto se empieza a acordar también de nosotros o alguien le pone una vela. Con el inicio de Tour que hemos tenido entre caídas, cortes y pérdidas de tiempo creo que ya hemos cumplido de sobra con la parte de mala suerte que se reparte entre todos los equipos durante toda la carrera, ¿no? Por aquí la gente sigue recuperando como se puede. El que va más justo es Soláun. De todos es el que más golpes se ha dado en los días que llevamos de carrera y tiene la espalda molida. El que está también jodidillo es mi compañero de habitación, el Mancebo. Se ha dado un par de golpes fuertes, pero sobre todo sigue alucinando con todo lo que pasa. Pues eso, que a ver si San Fermín se acuerda un poco de nosotros y nos echa un capotico por aquí, porque si no... ah! y que no quede ninguna duda, si me quedo con algunas fiestas, por supuesto son las de Tafalla. J. V. García
Una prueba.- Cuando han cogido a los escapados he decidido probar. He arrancado un par de veces para ver qué tal. Las piernas responden, el arranque está bien. La pega es que cuando la gente ve a alguien con un maillot de Banesto moverse, ya se te pegan a rueda. Para mí estas etapas no son muy buenas. Hay rectas muy largas, buena carretera y todo llano. Y tal y como está la carretera, cualquiera le quita una etapa a los sprinters. Pero ya pasarán los Alpes. Las etapas del Macizo Central son las que mejor me van, tienen muchos repechos y puertos de segunda en los que yo me muevo bien. Por lo menos ya se que voy bien y que el arranque funciona. De aquí al domingo, a hacer tiempo. A ver si Alex hace una buena contrarreloj y esto se anima. J. V. García
Lo mejor ha sido la arrancada. Veo que tengo fuerza en las piernas, que cada día que pasa de Tour voy afinando más y que mantengo la potencia. Hasta yo me he quedado sorprendido de poder hacer un hueco de casi 100 metros, pero hasta ahí. No miran.- A falta de un kilómetro ya he visto que no podía mantener. En un momento he girado la cabeza y he visto cómo venía el pelotón superestirado con los Lampre a la cabeza. Lo de los equipos con esprinters es como un tren que pasa a toda leche. La gente tira con las manos debajo del manillar y la cabeza hacia abajo, no miran, sólo dan pedales. Tal y como los he visto he echado hacia las vallas. Imagínate que cualquiera de éstos se despista y te llevan por delante, es que ni te encuentran. Cuando te pasan es como un remolino que te traga. En 10 segundos ya estás en mitad del pelotón, como si no te hubieras escapado. Nadie se acuerda de tí. Y mañana más, a ver si llega ya la contrarreloj del Domingo. J. V. García
Una mirada al espejo.- Cuando me miro al espejo de la habitación hay dos colores, blanco y marrón oscuro casi negro. Una semana de carrera y con el sol que nos ha cascado no sólo tienes la marca típica del culotte y del maillot. Ya se notan también las marcas del casco y a mí sobre todo las manos. No suelo entrenar con guantes y en estas carreras largas la marca se nota en la primera semana. Pero cuando te miras al espejo no sólo ves que estás curtido por el sol. Es que no hay ni un michelín, cada vez te queda menos grasa en el cuerpo. En las piernas, entre el esfuerzo y el sol cada vez se van marcando más los músculos. El tr´ceps, los gemelos... y eso que a mí no se me notan mucho las venas, pero tú le miras las piernas a Arri y te puede dar una clase de anatomía, se le ve hasta la última venica. Eh! y de tripa, nada de nada. La cantidad de horas que pasamos en la bici también se notan en la zona abdominal. Ni un michelín, todo músculo, fibra. Ya habrá tiempo de recuperar en invierno. ¿En qué día vivo?.- Lo peor de las grandes vueltas es que no sabes en qué día vives. Yo sé que vinimos aquí un jueves, que el Tour empezó un sábado y ya está. No se si estamos a miércoles, jueves o lunes. Y eso por que en el Tour la rutina es total. Del hotel a la carrera y de la carrera al hotel y así 25 días. Anímicamente estoy bien. Veo que las piernas me responden y que estoy bien de forma. Los ciclistas tachamos los días que nos quedan cuando vamos mal, si estás bien "disfrutas" incluso en el Tour. Ayer ayudé a Zülle tras una caída y hoy haré la contrarreloj de menos a más, hay que esperar a que pasen las dos etapas de los Alpes y que llegue el Macizo Central. Ahí hay dos etapas majicas para mí. Sólo falta esperar. J. V. García Artículo del día 12 de julio 1999 Jornada de descanso tras la contrarreloj. No se publica ningún artículo
Por lo menos hemos tenido una tarde relajadilla. Una buena siesta hasta eso de las seis, luego al masaje, buena cena y una vueltica con los compañeros por el pueblo para echar un café. Oxigenar la cabeza con lo que se nos viene encima es fundamental. El Galibier.- Pues ya estamos en los Alpes. Menuda la que nos han preparado para hoy. La primera en la frente, el Galibier, y el miércoles Alpe D´Huez, casi nada. Yo ya he subido el Galibier. La primera vez en el Dsuphiné del 95. No lo hicimos por donde hoy, si no por el otro lado, y no me pareció para tanto. Pero el Galibier de hoy es casi hora y media de subida por el típico valle de los Alpes. Impresionante. Sí, impresionante pero duro, duro, duro. En el Galibier se suben dos puertos, el Telegrphe y luego el Galibier. Subes, miras para arriba y ves curva, contracurva, y otra curva y otra más, y otra... y nunca se acaba. A mí la altitud no me afecta mucho, pero los dos mil seiscientos y pico se las traen. Sobre todo si hace mal tiempo. El Galibier se te hace duro subiendo, pero ¿y bajando? Amigo, si hace mal tiempo, como el año pasado, ya te puedes dar por fastidiado. No hay forma de abrigarte ni de protegerte y el frío se te mete por todos los lados, desde la punta del pie hasta las orejas. Lo pasas mal por que te quedas helado, sin un gramo de fuerza. Y si no que se lo pregunten a Arri, que se tuvo que ir a casa con una tiritona de narices. Miro por la ventana y el cielo amenaza, pero no llueve. Que aguante. J. V. García
Arri ciclista.- Cuando he llegado a Sestrieres ya sabía que Arri había pasado primero por el Galibier. Así que no me he quitado ni las zapatillas, ni nada. Me he ido con todo mojado a su habitación para felicitarle. Arri has andado mucho, mucho. Y ahí estaba Arri, descansando con una sonrisa de oreja a oreja. Conozco a José Luis Arrieta desde que éramos unos enanos y corríamos en alevines. Arri es un ciclista listo, que ve lo que pasa en carrera y lo que puede pasar y eso es tener oficio. Arri es amigo. Llevo con él en el equipo cinco años y nos llevamos muy bien. Es un chaval de esos que en carrera no se escaquea, que si hay que trabajar para alguien, sea quien sea, ya puedes tener la seguridad que va a dar hasta el último gramo de fuerza que tenga para que eso salga adelante. Hoy por hoy creo que es un corredor que por la capacidad podría estar en cualquier equipo. Clase, categoría y nobleza le sobran. La moral, por arriba.- lo de Arri ha sido la pera, pero el equipo también ha hecho un etapón y eso se ve en el ambiente. La gente está más contenta, animada con lo que se puede hacer. Yo siempre he dicho que esto es como una rueda. Tienes tu parte de mala suerte y pasa y luego llega la buena y después vendrá la mala y así. Que lo pasamos muy mal el día de Gois, pues sí, pero las cosas ya se van enderezando. Yo pasé la etapa bastante bien. Hasta el Telegraphe, con los de adelante. Las pasé justillas para llevarle agua a Zülle por que desde atrás hasta donde estaba.... que estaba muy adelante. Luego ha venido Eusebio (Eusebio Unzué) y me ha dicho: Tú Chente tranquilo a tu aire que tienes que guardar fuerzas para más adelante. Y ahí he ido, a mi ritmo. Pin-pan, pin-pan y hasta Sestriere, donde hemos llegado empapadicos y en medio de una tromba de aúpa, pero no ha sido lo del año pasado. Y mañana Alpe D´Huez, etapa dura, pero por lo menos estamos contentos. Felicidades Arri. J. V. García
Había pasado por el Alpe sólo una vez y en coche. Mira, si sigues esa carretera llegas al Alpe D´Huez. Y mirabas por la ventanilla y veías el puerto con las 21 famosas curvas perfectamente. En coche es una cosa y en bici es otra. ¿De donde puede salir tanta gente? Sobre todo a qué habrán venido tantos alemanes si no corre Ullrich y tantos holandeses. Los del equipo hemos subido casi todos juntos. Casi todos menos Alex y el Triqui, que han hecho una gran etapa. Todos juntos.- Dentro de lo que cabe hemos tenido un día tranquilillo, si se le puede llamar tranquilo a otro día de sube y baja y con el Alpe D´Huez al final. Yo he conseguido pasar con los de adelante hasta que hemos pasado la Cruz de Hierro. Tiramos hasta que faltaban 25 kilómetros y después nos abrimos a un lado y hasta luego, a guardar fuerzas para otro día, que como las cosas le vayan un poco bien a Alex nos va a tocar trabajar y mucho. Al poco de quedarme descolgado ha llegado Arri y Odriozola y nos hemos metido en un grupo para subir todos juntos. Mira Chente, nos faltan seis curvas, una menos para llegar arriba, me decía. Hemos ido al tran-tran a nuestro ritmo y la verdad es que el poner un cartel en cada curva con las que te quedan y los metros a los que estás es todo un detalle. Luego me han dicho que en cada uno de ellos pone los nombres de todos los ganadores, pero es que entre tanto follón y con el esfuerzo ni me he dado cuenta. Lo de la gente, muy pasado. Demasiado público. Ahora estaba en la habitación con Mancebo y Vicente Iza viendo la televisión francesa. Han echado lo del tío ese con el que se la ha pegado Guerini subiendo. Lo ves después de la etapa y casi te ríes, pero es que la gente es la leche, cualquier día la cosa no tendrá tanta gracia como hoy y a alguien le pasará algo. Escopeta cargada.- Por lo demás nos hemos tomado las cosas con tranquilidad, reservando gasolina por que ahora vienen las mejores etapas para mí. No me he marcado ninguna en especial, me gustan todas. lo importante va a ser estar atento y poder meterme en una escapada. Si consigues meterte en una que llegue y es un éxito, lo demás va a ser cosa de improvisar y de saber improvisar bien. A ver si hay suerte. J. V. García
La agenda de ruedas.- Para coger una escapada hay que estar ahí y no es el tópico. Estar ahí es intentar mantenerte atento en la cabeza del grupo, pendiente de lo que pasa. Desde el kilómetro cero, todo el mundo a mil buscando el sitio y que se haga el corte. Yo he estado en varios intentos, pero no han cuajado. Ha sido pasar un puerto que teníamos de cuarta y se ha hecho la escapada. Lo que más te fastidia es que la gente se te vaya delante de las narices. La de ayer por ejemplo, la vi en vivo y en directo. Se va uno, otro, otro, pin-pan, pin-pan y el tren se te ha ido. Cuando buscas escapadas tienes como una agenda de teléfonos en la cabeza, sabes cuáles son las ruedas a las que siempre tienes que seguir. Las mías son Dierckxens, Piccoli, Heulot, Simon.... gente de fiar para escaparte. A descansar.- La pega es que esto es un lío. Tampoco puedes estar todo el día pendiente de las escapadas por que hay que cuidar de Alex y hoy es lo que hemos hecho. Cuidarle y que tiren otros la escapada y si los de otro equipo dicen algo, ya sabes. A mí no me digas, las quejas al del coche, que es el que manda. Y adiós. J. V. García
Además, para hacer lo que ha hecho David Etxebarría hay que tener mucha suerte y que no hagas falta en la cola. Rápidos y a muerte.- Hoy la etapa ha sido dura. De verdad, muy dura. Hemos salido bastante rápidos, ataque tras ataque, hasta que han llegado los puertos, que los hemos subido a muerte. Luego hemos ido un poco más tranquilos,sí, pero otra vez al final hemos volado por que nos ha tocado tirar a todo el equipo en tropel para coger a Heulot, que anda por ahí arriba amenazando el puesto de Alex. Para arriba y para abajo.- A pesar de todo este trajín que cuento, el equipo está bien. Vamos recuperando del todo y poco a poco marchamos mejor. Pasamos los Alpes bien, y habrá que ver lo que pasa ahora en los Pirineos. Aunque entre medio, todas estas etapas resultan durísimas. !Es increíble, con el para arriba y para abajo todo el día¡ Encima la carretera es de estas rugosas en las que se te agarra la rueda un montón. Y, como no, todos los días a una media de cuarenta. Pero bueno. J. V. García
Lo de hoy no ha sido como otras escapadas, no iba a gusto por el dichoso tendón. he tenido que ir al médico para pedirle un par de calmantes por que tenía molestias. Sentado iba muy bien, pero cuando me ponía de pieee, ay !qué dolor¡. Y así hemos ido pasando los kilómetros y yo pensaba para mí: Engañar a uno, bien, pero engañar a 15 va a ser jodidillo, pero tampoco les puedo dejar que ganen la etapa sin más ni más. Así que al ataque. Pero el ataque me ha salido por la culata. He hecho hueco, sí, pero como me han traído los dos italianos en el repecho final. Buuuuf¡ me han dado un par de tirones, no les he aguantado y he petado, como solemos decir. Entre el calor, el ritmo que me han puesto y lo asquerosa que estaba la carretera para arriba, para abajo, para arriba, para abajo, me he dejado caer reventado. Pero ahí no ha terminado el día. Al final he tenido que tirar y fuerte por que me han comentado que interesaba llegar bien para la clasificación por equipos, en la que creo que nos colocamos segundos, y así he llegado. Y de meta rápidamente para el hotel. Primero Jesús (Jesús Hoyos, médico) me ha puesto hielo para tratar de aliviar el dolor y luego Vicente un emplaste de arcilla para ver si cede la inflamación. Habrá que fiarse de los remedios del caserío que si no... Tratar de recuperar.- Lo del tendón, pues bueno, está ahí pero lo que ha sido duro duro es lo del calor. Eh¡, que nos hemos bebido 20 bidones por cabeza del calorazo que hacía. La verdad es que ayer fue el primer día de calor calor típico que suele hacer en el Tour. El de Francia es un calor asquerosillo, ni húmedo como el del País Vasco, ni tan seco como el de Tafalla. Es Húmedo e intenso, te quema poco a poco y levanta el asfalto de la carretera. A ver si los dos días que tenemos por delante -mañana y el día de descanso- antes de llegar a los Pirineos, puedo recuperar lo del tendón, por que al equipo le va a venir bien cualquier ayuda. Yo de cabeza estoy bien, no me he desanimado, ni tampoco me he llevado un palo muy gordo, pero no basta con que la cabeza funcione. Si las piernas no responden, no hay nada que hacer. En el Tour del porvenir que participé, me pasó lo mismo con el tendón y me tuve que ir para casa. A ver si no pasa lo mismo. J. V. García
No hay que confundir a la gente. Correr con calculadora no significa que cuando salta un corredor inmediatamente te pasen los datos de cuánto tiempo lleva, saques la calculadora y empieces a hacer números para saber si tienes que tirar o no. Correr con calculadora es tener fichados a los dos o tres equipos que nos pueden fastidiar esa clasificación, que no es la más importante del Tour pero que nos hace ilusión a todos. Todo estaba claro, si había un Once o un Mapei, pues a por ellos. Y ayer pasó y por eso tuvimos que trabajar. Un descanso gracias.- Pues sí, nos tocó trabajar y menos mal que al final nos echó una manita Kelme y el desgaste fue menor. Pero la mejor noticia es que mañana tenemos descanso. Y menos mal, por que la última semana ha sido... Eh, que de los Alpes aquí hemos venido a toda leche y no por llano. Todo el día sube-baja, sube-baja. Entre eso y el calor, las piernas están que echan humo. A ver si cogen un poco de oxígeno. J. V. García
El cuerpo es inteligente. Si la mente dice que no hay carrera, que hoy se pone el maillot sin dorsal, se relaja. Por eso en hora y media sólo hemos hecho 55 kilómetros por que estabamos aplatanados y por que todos nos sentíamos un poco extraños sin ver a la gente con la que hemos estado estas dos semanas. A mí me han dolido mucho las piernas y mañana al comienzo de la etapa también me dolerán. Ayer me dieron un masaje completo, que no tiene nada que ver con lo que la gente se imagina de darte unas palmadas con las piernas untadas de aceite. De eso nada. Para que un masaje sea bueno te tienen que meter bien la mano, el masajista tiene que llegar hasta el fondo de los tendones para sacarle las contracturas que tiene dentro. Para que un masaje sea bueno y efectivo tiene que doler y hay que pasarlo un poco mal. Buf¡ yo vi las estrellas, hasta salí cojo del masaje. Y claro las piernas no son tontas y por eso hoy en el entrenamiento nos dolían a todos, a Zülle también. Relajarse e improvisar.- Aquí en la habitación tenemos zafarrancho. Mancebo nos ha llenado todo de cables y aquí está más de medio equipo dándole al fútbol de la videoconsola. A mí no se me da del todo bien, así que me he dedicado a otras cosas. La diferencia con otros días es que hoy tienes tiempo para hacer otras cosas. Yo he aprovechado para organizarme un poco la maleta. Eh, eso no quiere decir que sea desordenado. Cada uno tiene su sistema. Yo llevo dos maletas, en una lo que ya he usado y no voy a usar y en otra lo que me queda por usar. Cada vez quedan menos cosas por usar y eso es buena señal, pronto nos volveremos para casa, que hay ganas. Pero antes tenemos dos etapas de Pirineos. ¿Qué pasará? Armstrong está superfuerte, pero lo importante será esperar, ver y saber improvisar. J. V. García
Para mí era un día de recuperación entre comillas. Era todo el rato subir y bajar. Eso siempre lo notan las piernas por que se te van cargando y fatigando. Yo sabía que en estas etapas primeras de los Pirineos iba a ir en el autobús de los esprinters. Cuando se ha definido el grupeto me he quedado con ellos y he llegado con el pelotón hasta meta. Los puertos han sido muy duros. Los de los Pirineos tienen más desnivel que los de los Alpes. La etapa ha servido para que el podio se vaya aclarando. Alex (Zülle) ha estado bien. Escartín se ha salido. Y Armstrong en su línea. Además estamos primeros por equipos. Ese era uno de nuestros objetivos. J. V. García
Segundo día en el autobús, y tan agusto. Le llamamos autobús al grupo que se suele hacer en los puertos con la gente que no sube muy bien y que llega a muchos, muchos minutos del ganador. Ayer íbamos 80 en el autobús y tranquilos. Y es que ¿Para qué te vas a matar por llegar 10 minutos antes? Coges, vas tranquilo y recuperas para las etapas llanas que quedan y en las que todavía se puede intentar algo. Grupetooooooooooooooooooooooooooooooooooooo, gritó ayer Zabel en la bajada del Aspin. Y la mitad del pelotón para adelante y la otra mitad para atrás. Unos a pegarse por la etapa y los minutos; otros al autobús, más a nuestro aire. En el autobús los que cortan el bacalao son los equipos de los esprinters. En este Tour los que llevan la vara son Erik Zabel y Chris Boardman. Ellos dicen quiénes tiran y con cuánto tiempo hay que llegar. El martes, por ejemplo, llegamos por los pelos. Un minuto más y nos quedamos fuera de control, pero situación controlada. Tranquilos, pero...- En el autobús se va en butaca. Yo, tranquilo, tranquilo. Que me lleven los equipos de los esprinters y a recuperar al máximo para las etapas llanas, a ver si se puede hacer algo, y para intentar hacer una buena contrareloj. La gente puede pensar que si vas en el autobús te tomas la etapa casi de descanso, hablando con unos y con otros, y de eso nada. En el autobús también se corre. Buf, qué mal lo pasamos el martes en Piau Engaly. Menos mal que ya me conocía una parte de la etapa y sabía dónde había que apretar y dónde me lo podía tomar con más tranquilidad, pero aun así se hizo dura de narices. Lo de hoy ha estado mejor. El Tourmalet, Soulor, un saludo a mi madre y la Coca- Cola que me ha dado mi padre en el Aubisque y para Pau, con un montón de kilómetros de bajada y unos cuantos de llano. Un león chiquitico.- Y en Pau, al podio. Vamos primeros por equipos y hoy nos han hecho subir. El premio, un león de peluche de los que dan en el Tour, pero no de los grandes, si no el más chiquitico. Dicen que están caros de conseguir, así que habrá que intentar aguantarlo hasta París. Tal y como lo está haciendo el equipo, hoy en especial Alex y Arri -menudo Tour que está haciendo-, las cosas van bien. Hombre, puestos a pedir y a tener un león, pues me gustaría que me diesen el grande, pero por ahora creo que eso tendrá que esperar. J. V. García
Pues sí, parece que ahora a algún gracioso le ha dado por tirarnos con un spray cuando pasaba la carrera. A mí no me ha dado de lleno porque, por suerte, me ha pillado en la parte de atrás del pelotón, pero hay gente a la que le ha dado en la cara y en los ojos y se han tenido que parar por que de repente no veían de los que le irritaban los ojos. Yo he tenido bastante suerte y solo me ha rozado un poco el brazo. En el momento no me picaba mucho, pero en cuanto ha terminado la etapa y hemos parado...cómo picaba. Comentan por aquí que ha podido ser alguien que nos ha tirado un ácido, luego han dicho que gas lacrimógeno y que la policía estaba investigando el asunto. No sé qué habrá sido, pero la gente no tiene medida de las cosas, ¿a quién se le ocurre hacer una cosas así?, ¿es que la gente no es consciente del accidente que puede provocar? Están locos. Los bomberos más normales.- Lo de los bomberos ha sido algo más normal. Era una manifestación como la que te sueles encontrar en otras carreteras, que si los agricultores de aquí, los correos de allá...La verdad es que no se muy bien de qué protestaban los bomberos porque no entendía lo que ponía en las pancartas. Pero ha estado de lo más normal. Parece que eran los bomberos de toda esa zona, que querían dar a conocer sus reivindicaciones. Han sacado sus pancartas en medio de la carretera, nos hemos parado, han hablado con Leblanc y asunto solucionado. A los diez minutos ya estábamos todos otra vez en marcha y a mil por hora. Menos mal que ya quedan pocas etapas y que estas iban a ser tranquilas. A menuda caña que nos han traído. Para mí ha sido como volver a la primera semana de carrera, todo el día pegado a Zülle para que no se caiga y que no se quede cortado en algún ataque sorpresa o que haya algún sustillo como el de Gois. Y así nos quedan otros tres días y las piernas ya no están para estos trotes. Hoy, otra etapilla llana hasta Futuroscope, luego a ver si nos sale una contrarreloj decente y a París. A ver si por fin nos pueden dar el carnet de ciclista en los Campos Elíseos. A tres días y después de lo que hemos pasado puede parecer fácil, que ya está hecho, pero hay que llegar. J. V. García
Ayer todos íbamos con idea y la idea en la etapa de ayer era tratar de meterse en cuantas escapadas se produjeran para así salvar la clasificación por equipos. Y así hemos estado toda la etapa, con las orejas tiesas y viéndola venir. Donde había un Once, allí estábamos nosotros, como una pegatina. La verdad es que hemos tenido suerte porque en la primera escapada hemos conseguido meter a Peña y así hemos conseguido salvar la situación. Nos habían dicho que había que estar atentos a un puerto de cuarta por que allí se iba a liar. Estaba yo con Zülle por delante cuando me ha venido Aggiano, del Vitalicio. Me ha dicho Piccoli que se va a escapar en el puerto, ¿hace una escapada?, me dijo. Pues venga, escapada. Aggiano y Piccoli son del clan de "los pistoleros", la gente que habitualmente nos metemos en escapadas. Siempre que traman algo me vienen y me preguntan para ver si me apunto. Ayer nos apuntamos Cesar Solaun y yo. Si conseguíamos meternos en una escapada y Once no metía a nadie, nos bastaba con sacar una ventaja de un par de minutos por que ya sabíamos que atrás no nos iban a poder recortar. A estas alturas del Tour, por mucho que se ponga a tirar la gente, las diferencias ya no se recortan. En el grupo los que más tirábamos éramos Cesar y yo. El resto pasaba, si, pero cómo pasaba. Ya se sabe, todo el mundo haciéndose el remolón y con ganas de escaqueo. Al poco ha venido José Miguel en el coche. - Vosotros tenéis la contrarreloj hoy, no mañana, nos dijo Un intento "plof" y París.- Y así hemos ido pin-pan, pin-pan hasta que faltaba poco más de diez kilómetros. Entonces ha vuelto a aparecer José Miguel. Tenemos tres minutos, así que esconderos por detrás e intentar sorprender. Yo ya me escondí para intentar escaquearme hasta el último kilómetro o así e intentar sorprender desde atrás antes del esprint. Pero sí sorprender. Un tironcico y las piernas han hecho plof. No he podido, pero bueno estoy satisfecho. Creo que he hecho un buen Tour, quizá no tan brillante como el del año pasado, pero he cumplido perfectamente con el trabajo que me habían encomendado. Y lo más bonito de todo, poder llegar por primera vez a París y subir al podio con todo el equipo. Casi nada, ¿no? J. V. García
La verdad es que mi intención era intentar hacer la mejor contrarreloj posible, pero se ha quedado en eso, en un deseo. Quieras que no, el cuerpo se relaja cuando sabe que va a llegar a París y ayer en cuanto vio que el viento soplaba bastante de cara dijo que no, y cuando dice que no.... no hay nada que hacer. El motor no responde.- Todos los ciclistas del Tour pasamos ahora por el fenómeno clásico que te da en la tercera semana de una gran vuelta. Te sientes cansado, las piernas están como sin fuerza y aunque la cabeza ordene que quieres ir más deprisa, no puedes. Hoy por ejemplo, miraba el pulsómetro -ese reloj negro que llevamos casi todos los ciclistas para controlar nuestras pulsaciones- y se veía que el corazón se atascaba, que llegaba a un nivel pero no subía de esas pulsaciones. Si el corazón no responde las piernas no pueden oxigenarse bien y entonces ves que no vas y cuando ves que no vas, te desanimas un poco y te relajas. En realidad me tomé la contrarreloj con tranquilidad. No me puse ni el casco, ni fui a ver el recorrido. Una gorra hacia atrás y a pelo. Me siguió Pujol (uno de los masajistas del equipo), pero por no llevar no llevaba ni megáfono para gritarme, así que los dos no lo hemos tomado con calma. Hombre Soláun y yo ya habíamos hecho la contrarreloj el día anterior para amarrar la clasificación por equipos, así que la tranquilidad está justificada. Y hoy, a París.- Y hoy termina el Tour. Yo he estado en París alguna vez, pero nunca en los Campos Elíseos. La verdad es que te hace bastante ilusión llegar allí en bici, nadie me ha contado cómo es, pero creo que será una experiencia emocionante y, sobre todo poder acabar el Tour, terminar primeros por equipos y recibir el "carnet de ciclista", a la tercera ha sido la vencida. Y a la vez que terminamos ya nos han dado la tarea para después del Tour por que aquí no se termina la temporada. Descansaré unos días y luego correré en Getxo, la Clásica de San Sebastián y la Vuelta a Galicia antes de la Vuelta a España. J. V. García
Los Campos Elíseos.- El día ha sido un poco pesado por el traslado en el TGV y luego para cuando han dado la salida... pero bueno, por fin hemos llegado a París. He intentado meterme en una escapada llegando a los Campos Elíseos, pero tal y como estaban las cosas me he puesto a cola del grupo y he estado viendo el Arco de Triunfo, y la Torre Eiffel a la derecha desde la cola del pelotón, por que he sido el último durante cinco vueltas. Impresionante. Con Armstrong.- Total, que se ha terminado la etapa y al podio. Y ahí hemos estado, con Armstrong, Zabel y con todos. -Felicidades, le he dicho. Me ha puesto una sonrisa de oreja a oreja y adiós. Estaba como en una nube y no es para menos. Ganar el Tour debe de ser algo impresionante. Y luego, nosotros. Nos han dado a Cada uno un león de peluche y una medalla. Tenía a mi lado a Pinarello, el de las bicicletas, el hombre estaba superemocionado. Y después vuelta de honor con todos los equipos. Para mí, lo mejor del día. Ha sido un momento muy, muy emocionante. Todos los del equipo dando la vuelta juntos y echándonos unas risas antes de la foto con el Arco de Triunfo de fondo. Si llegas a París te dan el carnet de ciclista. ¿Y que es eso? Pues una medalla que me dieron el sábado con el recorrido del Tour por un lado y unos ciclistas esprintando por el otro, pero bueno yo creo que ya era ciclista antes de que me la dieran. ¿O no? J. V. García |