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GABALZEKA TEATRO, es
una experiencia teatral colectiva que abarca una treintena de años en el tiempo. La
actividad desarrollada en Tafalla se ha presentado por toda Navarra, regiones
circundantes, e incluso en los continentes americano y africano, representando en centros
culturales y universidades y participando en diversos festivales.
Los años 70 en
España suponen una convulsión política a la que nuestro teatro no es ajeno. Textos
sudamericanos que escapan de la censura como La pancarta, El hombre que se
convirtió en perro, El cepillo de dientes..., y otros de autores españoles
comprometidos como Sonría señor dictador, El carro del teatro, etc,
constituyen las armas con las que el teatro contribuye en aquella sociedad. Descubrimos
autores españoles nuevos entonces como Arrabal, Riaza, Nieva o Romero, y
participamos en la organización de Festivales de Teatro de carácter nacional con cierto
sentido militante en la conquista de espacios para la libertad. En aquella época el grupo
estuvo formado por estudiantes, trabajadores y profesionales unidos circunstancialmente al
teatro, y contó con el mayor número de miembros de su historia, pasando de la treintena.
La complicada pieza
de Riaza Retrato de dama con perrito, que estrenamos antes incluso que el Teatro
Nacional Español lo que sorprendió al propio autor, como nos hizo saber
marca el final de una etapa de nuestro teatro e inicia los 80 partiendo prácticamente de
cero, ya que después de muchas peripecias, aventuras y circunstancias, el grupo casi se
disuelve. Marisol García,
único miembro del grupo que lleva desde su fundación sin interrupciones, y Javier Salvo
se encargaron de la formación de un grupo de jóvenes actores que más tarde impulsarían
la renovación del grupo, su nueva expansión y la definitiva consolidación del mismo.
Pioneros estudiantes de la Escuela Navarra de Teatro, participando en cursos de técnicas
diversas como la tragedia clásica, Stanislavski, Grotowski, clown, danza..., de la mano
de reconocidos profesionales como Miguel Narros, José Mauleón, Guillermo Eras, Lindsay
Kemp, Berti Tobías, etc, la compañía amplia su formación teatral todo lo que puede. El grupo trabaja en
montajes concebidos sobre todo para «rodar» o «coger tablas», como La cantante
calva de lonesco y El retablillo de Don Cristóbal de García Lorca, y después
entra en proyectos más ambiciosos y atrevidos como Las criadas de Genet, o Madame
de Sade de Mishima, además de sus propias creaciones. El trabajo de
investigación, siempre presente en el grupo, fue gestando, simultáneamente a las obras
anteriores, una serie de creaciones propias, happenings que fueron realizándose en
cualquier lugar y a lo largo de la década como El sentido, La ruina y La
redención de la histeria, etc, así como otros basados en Calderón Potestas
Summus, García Lorca Así que pasen 50 años, Borges Emma
Zunz, Isaac Asimov, etc. Los 90 suponen una
fructífera continuación para el grupo, que fundamentalmente continúa en su línea de
formación propia y también comienza a impartir clases de Introducción al Teatro, a
niños entre cuatro y doce años en los centros escolares de la ciudad y su merindad, con
los cuales se elabora una pequeña exhibición a fin de curso. Prosiguen los
montajes propios como El combate, etc, otro basado en los clásicos de Calderón y
Shakespeare que titulamos La vida es el sueño de sueño noche de verano, uno más
de Ionesco La joven casadera, y volvemos a retomar a J. L. Borges con
un ambicioso montaje a partir del famoso relato titulado El Aleph, que marcó un
hito para el grupo al poder representarla en varias ciudades de Venezuela por medio de una
gira sufragada por el mismo grupo. Además fue seleccionada
e invitada a acudir al VI Festival Internacional de Teatro de Casablanca en 1993,
con el que obtuvo destacadas críticas en los medios de comunicación. Simultáneamente, se
rehace un montaje que en los 70 fue famoso para el grupo, El carro del teatro,
de V. Romero con el mismo éxito. Se vuelve a intentar montar las obras de
Arrabal El rey de Sodoma, El emperador y el arquitecto de Asiria, Operación
Orangután pero ninguna ve la luz por diferentes razones, y retomamos de nuevo
los clásicos, con dos obras muy dispares en el tiempo y concepción teatral. Por un lado, nos
adentramos en el naturalismo de la mano de La señorita Julia y Strindberg en un
montaje que supuso un reto técnico y artístico, por la elaborada concepción del mismo.
Se representó en la zona, provincias limítrofes y fue seleccionado en certámenes y
festivales como el I Certamen Nacional de Teatro Ciudad de Reinosa (Cantabria), y el
Festival Internacional de Teatro de Casablanca (Marruecos) donde el grupo ya había
afianzado su prestigio. Por otro lado
trabajamos entusiastamente en la adaptación de la comedia de Aristófanes La Paz,
un montaje que concebimos casi como un musical, con todo el grupo involucrado en el mismo
y con la utilización de fuego y pirotecnia, que recibió inmejorables críticas y se
paseó desde Navarra hasta Casablanca pasando por el Teatro Rupreste de Termes (Soria),
una auténtica experiencia teatral que fue aclamada por más de un millar de personas en
una tarde de agosto del 98. El año siguiente
contratamos la dirección profesionalmente para montar la comedia de Jorge Díaz, uno de
nuestros autores incondicionales, El jaguar azul, una pieza contada por cómicos de
la legua del siglo XVI que transcurre entre España y las Américas. Otro esfuerzo porque
la obra contó con complicados decorados y seis actores en escena. Y ahora Gabalzeka
anda metida en dos trabajos simultáneos: por un lado, repite la dirección profesional
con Ramón Vidal y adapta la comedia Compañía del argentino Eduardo Rovner, por
otro lado ha preparado el montaje de Edmond, obra del norteamericano David Mammet. Y para colofón, por
simple añoranza de tiempos pretéritos, los más veteranos de la formación han elaborado
una nueva versión del Retablillo de Don Cristóbal, especialmente dirigido al
público infantil, dieciocho años después de su estreno, en el que también
participaron. Resumir la vida de
este grupo de teatro resulta más que difícil, con tanta historia como la que ha ido
acumulando en todo este tiempo y muchas cosas se quedan en el tintero. Pero sirvan estas
línea para situarse frente a la realidad colectiva que muchos han vivido, y que ahora
componen Marisol García, Javier Salvo, Iosu Kabarbaien, Mikel Berrio, Amaia Eskiroz,
Marga Arregi, Maite Hernández y Cecilia
Pascual. Tafalla, Abril de
2001 Gabalzeka Teatro |